12 feb 2016

LEER LIBROS EN PAPEL MEJORA TU MEMORIA Y TU CONCENTRACIÓN, ENTRE OTROS BENEFICIOS

Leyendo libros en papel
   En La piedra de Sísifo hemos hablado en bastantes ocasiones sobre el debate entre libros digitales y libros de papel. Son muchas las razones que parecen inclinar la balanza del lado de los primeros: los libros electrónicos son menos pesados e incómodos, son fáciles de transportar y más ecológicos en lo que a gasto de papel se refiere. Entre los argumentos incluso he llegado a escuchar alguna vez que ya va siendo hora de dejar atrás la anticuada tecnología del siglo XV para dejar paso a la del flamante siglo XXI. Sin embargo, la ciencia ofrece un punto de vista bien distinto. De acuerdo con numerosos estudios y expertos, la lectura de libros físicos puede mejorar la memoria, la concentración e incluso puede hacerte más atractivo físicamente, entre otras muchas ventajas.
   Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Stavanger, en Noruega, la gente que lee libros en papel muestran una mayor capacidad para recordar lo que leen frente a las personas que leen en un Kindle o en otros dispositivos electrónicos. «La retroalimentación táctil de un Kindle no ofrece el mismo apoyo para la reconstrucción mental de una historia que un libro de impreso», concluyó Anne Mangen, investigador a cargo del estudio. Añade Mangen que leer en papel es una especie de descarga para los sentidos que va más allá de la mera sensación de progreso visual incluyendo, por ejemplo el tacto o el olfato. Otros estudios han mostrado resultados parecidos al indicar que la dificultad de los libros digitales ante el simple hecho de poder pasar páginas hacia delante y hacia atrás o de tomar notas hacen que la memoria a largo plazo no sea tan efectiva.
   En lo que respecta a la concentración, la hipótesis fue respaldada porun estudio llevado a cabo por Naomi Baron, autor de Palabras en la pantalla: El destino de lectura en el mundo digital. Baron entrevistó a 400 estudiantes de entre 18 y 26 años, procedentes de los Estados Unidos, Alemania, Japón, India y Eslovaquia. Y los resultados fueron irrefutables: entre el 92 y el 94% de los estudiantes afirmaban concentrarse mejor al leer sobre papel. Además, aproximadamente la misma cantidad de los encuestados preferían el papel al digital, siempre y cuando el precio no fuera un factor determinante.
   Y es que, como plantea Nicholas Carr, la lectura en dispositivos electrónicos es más superficial y nos vuelve más superficiales. Según expresó Maryanne Wolf, neurocientífico de la Universidad de Tufts, en Massachusetts, la manera superficial en la que nos estamos acostumbrando a leer nos está empezando a pasar factura en el momento en que tenemos que leer con mayor profundidad. Es por eso que los lectores cada vez tienen más dificultades para sentarse y sumergirse en una novela. Como resultado, algunos investigadores y amantes de la literatura han empezado a reivindicar la lectura lentacomo movimiento. Para explicar este problema Baron utilizó la siguiente analogía: «Si te pongo por delante un plato de patatas fritas y te digo que voy a estar de vuelta en una hora y que puedes comer cuantas quieras, ¿cuántas patatas quedarán en el plato?».
   Y por si fuera poco todo lo dicho hasta ahora, existen estudios que han confirmado que las personas que leen libros físicos son más empáticos, y también los hay que han demostrado que aquellos que leen una historia trágica en un iPad se sentían menos conmovidos que los que leyeron esa misma historia en un viejo libro de papel de de los de toda la vida. Por no hablar del hecho de que leer libros en papel probablemente te hace más atractivo a ojos de otros lectores.

   Es por todo ello que al libro de papel le queda todavía una larga vida por delante frente al digital. Eso explica que después de que la venta de libros electrónicos alcanzara su punto culminante en 2012 haya caído en picado hasta alcanzar cifras mucho más discretas. No quiere decir que la batalla, si es que tal tontería existiera, la haya ganado el libro de papel, pero también está lejos de haber resultado vencedor el libro digital. Personalmente prefiero dejar la partida en tablas, y que cada lector elija el formato que más le interese según sus preferencias y sus circunstancias, pudiendo compaginarlos ambos sin conflicto alguno.

Para sobrevivir en papel, periódicos deben renunciar a su tiraje diario

Víctima de la continua erosión de sus ventas, el periódico impreso está condenado en Estados Unidos, según estima la mayoría de los expertos de la industria editorial, salvo si renuncia a una publicación diaria.

Víctima de la continua erosión de sus ventas, el periódico en papel está condenado en Estados Unidos, según estima la mayoría de los expertos, salvo si renuncia a una publicación diaria.
Desde hace años ya, la prensa cotidiana se encuentra bajo presión, en Estados Unidos y otro países, a raíz de la caída de las ventas y la publicidad.
Sin embargo, en veinte años, el número de diarios sólo disminuyó un 13% en Estados Unidos, según cifras de la Newspaper Association of America. Una parte importante de esta caída se debió a fusiones entre empresas.
Los ejemplos de los grandes diarios que desaparecieron por completo son muy pocos, aunque se puede citar al Rocky Mountain News (región de Denver) y el Seattle Post-Intelligencer, en 2009.
Pero los tiempos se aceleran, según Gordon Borrell, del gabinete especializado Borrell. Este experto señala la reciente disminución de las tradicionales publicidades impresas incluidas en las ediciones del domingo, que "pueden representar del 40 al 50% del margen" total de los diarios.
En el caso de los gigantes de la distribución como Walmart (baja del 39% del número de páginas de esos impresos), Sears (-31%) o Kmart (-41%), el repliegue es claro, de acuerdo con cifras comunicadas a la AFP por el gabinete Market Track.
Según el sondeo anual efectuado por Borrell entre más de 300 profesionales de los medios o la publicidad y difundido en enero, el 68% de los entrevistados piensa que de aquí a diez años ningún diario seguirá publicándose en edición papel los siete días de la semana.
La opinión generalizada es que solo los grandes diarios con audiencia internacional como The New York Times, The Wall Street Journal y The Washington Post, podrían sobrevivir.
"En los próximos tres, cuatro años, podría verificarse que el modelo económico del diario impreso ya no es rentable", estima Tom Hartman, analista de la agencia Standard and Poor's.
Alternativas
Pero entre una edición diaria y la desaparición por completo de la versión en papel, existen alternativas.
Los ingresos publicitarios obtenidos por los diarios en su versión papel cayeron el 64% en diez años, según el instituto Pew Research Center. Pero representan aún casi cinco veces lo que consiguen los portales en internet de esos mismos periódicos.
El punto de equilibrio podría pasar por publicar sólo algunos días por semana, quizás uno solo, como ya lo hace La Presse, el diario de Montreal que desde enero aparece en versión impresa únicamente el sábado.
En Estados Unidos, varios periódicos ya renunciaron a la edición diaria en papel, como el Times-Picayune de la Nuevas Orleans, que se publica solamente tres días por semana.
"De aquí a seis años, la mayoría de las ciudades solo tendrá un diario impreso el domingo", asegura incluso Joel Kaplan, decano conjunto de la Newhouse School en la Universidad de Syracuse.
"Pienso que esto puede hacerse sin perder demasiada publicidad", estima Martin Langeveld, experiodista y editor convertido en consultor.
"Hay muchos periódicos (no diarios) estables y con ganancias en este país, que no perdieron tantos lectores como los diarios", afirma.
Para Gordon Borrell, "los diarios son todavía productos muy sólidos con una audiencia integrada por gente con diploma universitario y altos ingresos que interesa mucho a los anunciantes".
Queda por atravesar el paso simbólico vinculado a no estar más todos los días en los kioscos, algo que muchos rechazan por ahora.
Para Joel Kaplan, la supresión de una o varias ediciones cada semana puede ayudar a los portales en internet del diario.
Pero de todos modos, se trataría de una fase transitoria, según Borrell.
"La ciencia ficción es un buen indicador del futuro. Y no vi a nadie leyendo un diario en 'La guerra de las galaxias'", concluye.

Estudio revela diferencias entre la lectura en papel y en digital

Según un estudio de la Universidad de Houston, los lectores de periódicos recuerdan más detalles de noticias que aquellos que se informan por internet. 

El Tiempo/GDAlun jun 22 2015 15:00. Para Diario El Pais.

Un estudio realizado por Arthur D. Santana, profesor de la Universidad de Houston, reveló que la experiencia de leer en el papel y leer en línea no es la misma, pues los lectores de periódicos recuerdan más detalles de las noticias que aquellos que se informan por internet.

Durante la investigación, se le pidió a un grupo de universitarios que leyeran la edición impresa de The New York Times durante 20 minutos, mientras que otro grupo leía la versión online de la misma edición del periódico. Al final, los lectores de la edición impresa recordaron un promedio de 4,24 noticias, mientras que los lectores online recordaron un promedio ligeramente inferior: 3,35.

Para Santana esto se debe a la naturaleza propia de la web, en la que la lectura no se hace de forma lineal sino que se escanea, mientras que en el impreso esta actividad se ejecuta de forma más metódica.

A eso se suma, según el académico, el hecho de que la información en línea es efímera, puede aparecer y desaparecer sin previo aviso, incrementando la sensación de que quizá no vale tanto la pena recordar lo leído.